La Ética del Cuidado: Más allá de la asistencia, una revolución de la empatía En el camino de la formación doctoral y el activismo social, uno se topa con conceptos que no solo explican la realidad, sino que la transforman. Uno de ellos es la ética del cuidado. A menudo, cuando hablamos de "cuidado", lo asociamos erróneamente con la fragilidad o la dependencia. Sin embargo, desde una perspectiva profunda, cuidar es un acto de resistencia y una de las formas más elevadas de inteligencia social. ¿Qué es realmente la ética del cuidado? A diferencia de las teorías éticas tradicionales que se basan en reglas abstractas y justicia rígida, la ética del cuidado —impulsada inicialmente por figuras como Carol Gilligan— se centra en la relación. Postula que los seres humanos no somos islas; somos seres interdependientes. Bajo esta mirada, la pregunta no es "¿qué es lo legal?", sino "¿qué necesita la otra persona para florecer?". Para alguien que, como yo,...
He estudiado las antiguas religiones paganas que precedieron a la obsesión posterior por un único creador divino.
Dichas religiones se centraban más en las fuerzas fundamentales que mueven el mundo y menos en reglas morales arbitrarias.
El sol sale por la mañana y se pone por la noche. Los mares suben y bajan. La hierba crece, se marchita, muere y llegado el momento vuelve a brotar del suelo. El aire se calienta, se enfría y se vuelve a calentar.
Una fuerza escondida nos mantiene pegados al suelo y tira de nosotros cuando intentamos separarnos de él.
Cada una de estas acciones estaba representada por un dios o una diosa. Cada fuerza tenía su propio rostro, reconocido como algo distinto y poderoso. Lo cual no significa que no hubiera conexiones entre estas fuerzas (un panteón de espíritus individuales). Unas manos invisibles guiaban el progreso del mundo a nuestro alrededor.
Aunque con sus fallos, era un intento de categorizar, estudiar, explicar y comprender cómo funcionan las cosas. Pero ahora se nos pide que aceptemos una explicación aún más simplificada. Es de ingenuos creer que debe haber una sola respuesta a cada pregunta y a cada misterio, que existe tan solo una única luz divina que lo gobierna todo. Nos dicen que dicha luz trae paz y amor. Pero yo digo que esta luz nos ciega, y nos obliga a andar a tientas en la ignorancia.
Anhelo el día en que los hombres se aparten de monstruos invisibles y vuelvan a abrazar una visión del mundo más racional.
Pero estas nuevas religiones son tan útiles, y amenazan con castigos tan terribles a quienes las rechazan, que me temo que el miedo nos mantendrá aferrados a lo que sin duda es la mentira más grande jamás contada.
Fuente: Página 20 Códice del Asesino. Altaïr Ibn-La'Ahad (االنسر في الطيران، والابن من أحد). ) 1212.
Dichas religiones se centraban más en las fuerzas fundamentales que mueven el mundo y menos en reglas morales arbitrarias.
El sol sale por la mañana y se pone por la noche. Los mares suben y bajan. La hierba crece, se marchita, muere y llegado el momento vuelve a brotar del suelo. El aire se calienta, se enfría y se vuelve a calentar.
Una fuerza escondida nos mantiene pegados al suelo y tira de nosotros cuando intentamos separarnos de él.
Cada una de estas acciones estaba representada por un dios o una diosa. Cada fuerza tenía su propio rostro, reconocido como algo distinto y poderoso. Lo cual no significa que no hubiera conexiones entre estas fuerzas (un panteón de espíritus individuales). Unas manos invisibles guiaban el progreso del mundo a nuestro alrededor.
Aunque con sus fallos, era un intento de categorizar, estudiar, explicar y comprender cómo funcionan las cosas. Pero ahora se nos pide que aceptemos una explicación aún más simplificada. Es de ingenuos creer que debe haber una sola respuesta a cada pregunta y a cada misterio, que existe tan solo una única luz divina que lo gobierna todo. Nos dicen que dicha luz trae paz y amor. Pero yo digo que esta luz nos ciega, y nos obliga a andar a tientas en la ignorancia.
Anhelo el día en que los hombres se aparten de monstruos invisibles y vuelvan a abrazar una visión del mundo más racional.
Pero estas nuevas religiones son tan útiles, y amenazan con castigos tan terribles a quienes las rechazan, que me temo que el miedo nos mantendrá aferrados a lo que sin duda es la mentira más grande jamás contada.
Fuente: Página 20 Códice del Asesino. Altaïr Ibn-La'Ahad (االنسر في الطيران، والابن من أحد). ) 1212.

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