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Mostrando entradas de septiembre, 2025

Entrada destacada

Carlos Hernández Montero ostenta el título de Lord de Sealand, en concordancia con los ideales de libertad y autodeterminación

  Comunicado En el marco de su trayectoria personal y profesional, Carlos Hernández Montero comunica que ostenta el título de Lord de Sealand , conferido por la Principality of Sealand (Principado de Sealand), una entidad histórica y política singular surgida en el Mar del Norte, cuya identidad se ha construido alrededor de la defensa de la libertad, la autodeterminación y la soberanía individual . El título es vitalicio y se ostenta desde el 29 de enero de 2026 , integrándose a su identidad cultural y narrativa personal como una expresión de afinidad con los valores que el Principado de Sealand ha sostenido desde su fundación, sintetizados en su lema histórico E Mare, Libertas (“Desde el mar, libertad”). El nombramiento fue otorgado conforme al marco interno del Principado y bajo la autoridad de su Jefe de Estado, Príncipe Michael de Sealand , como parte de una tradición que reconoce a quienes comparten, respaldan y difunden su historia, su narrativa y su visión del mundo. C...

IA, inclusión y sueños que se vuelven proyecto: mi ruta doctoral en el CRESPF

 IA, inclusión y sueños que se vuelven proyecto: mi ruta doctoral en el CRESPF Cuando decidí dar el paso hacia el doctorado en Educación y Cultura Digital Pedagógica, en el Centro Regional de Educación Superior “Paulo Freire” (CRESPF), sabía que no sería un camino sencillo. No solo se trataba de leer teorías, escribir capítulos y llenar matrices; también era, en el fondo, un acto de fe en mí mismo, en mi capacidad de aportar algo que valiera la pena al mundo educativo y comunitario que me rodea. Hoy, mi investigación doctoral lleva un nombre largo y formal: “Capacitación en el uso de la Inteligencia Artificial para mejorar las prácticas de educación inclusiva en los docentes de la Telesecundaria Lázaro Cárdenas del Río de Cardel, Veracruz”. Pero en realidad, lo que encierra es algo muy sencillo: la esperanza de que la tecnología, lejos de excluir, pueda abrir puertas y generar oportunidades para quienes más lo necesitan. Lo que hemos avanzado Hasta ahora, he podido sentar bases sól...

El escándalo del deseo: romper con el mito de la pureza en la discapacidad

 El escándalo del deseo: romper con el mito de la pureza en la discapacidad Hay algo profundamente perturbador en la manera en que una parte de la sociedad sigue viendo a las personas con discapacidad: como si fuéramos eternos niños, criaturas despojadas de deseo, pureza encarnada en cuerpos que, según la lógica capacitista, no tienen derecho a experimentar placer, intimidad, romance o aspiraciones de pareja. Y cuando se enfrentan a la evidencia de que sí deseamos, soñamos y buscamos lo mismo que cualquier otra persona —una cita, una relación, un encuentro sexual, o simplemente la oportunidad de coquetear—, no sólo se sorprenden, sino que se escandalizan. En las aplicaciones de citas, por ejemplo, no faltan quienes se atreven a “regañar” a una persona con discapacidad por estar allí, como si el simple hecho de intentar ligar fuese un acto indebido, impropio o hasta grotesco. Lo que debería ser un espacio común de interacción se convierte en un espejo que refleja los prejuicios más ...

Amor, sexualidad y discapacidad: entre la reivindicación y la prudencia

Recientemente leí una publicación del Instituto Mexicano de Sexualidad en la Discapacidad, donde se defendía la idea de que las personas con discapacidad no somos “un trago amargo que se deba pasar con amor”, sino seres humanos capaces de dar y recibir placer, sin que necesariamente tenga que mediar el amor. El texto invita a desromantizar la sexualidad, a concebirla como una dimensión fundamental del ser humano que puede ejercerse libremente, incluso a través de encuentros casuales, sin culpa y sin miedo. No puedo dejar de reconocer el valor de este planteamiento. Durante mucho tiempo, la sociedad nos ha visto como sujetos “desexualizados”, como si el deseo, el erotismo o el derecho a la intimidad fueran privilegios exclusivos de quienes no tienen una discapacidad. Romper con ese mito es urgente y liberador. Coincido plenamente en que merecemos vivir nuestra sexualidad de manera natural, espontánea y sin culpas. Ahora bien, también creo necesario matizar. Y aquí es donde entra mi opin...