Ir al contenido principal

Entrada destacada

Carlos Hernández Montero ostenta el título de Lord de Sealand, en concordancia con los ideales de libertad y autodeterminación

  Comunicado En el marco de su trayectoria personal y profesional, Carlos Hernández Montero comunica que ostenta el título de Lord de Sealand , conferido por la Principality of Sealand (Principado de Sealand), una entidad histórica y política singular surgida en el Mar del Norte, cuya identidad se ha construido alrededor de la defensa de la libertad, la autodeterminación y la soberanía individual . El título es vitalicio y se ostenta desde el 29 de enero de 2026 , integrándose a su identidad cultural y narrativa personal como una expresión de afinidad con los valores que el Principado de Sealand ha sostenido desde su fundación, sintetizados en su lema histórico E Mare, Libertas (“Desde el mar, libertad”). El nombramiento fue otorgado conforme al marco interno del Principado y bajo la autoridad de su Jefe de Estado, Príncipe Michael de Sealand , como parte de una tradición que reconoce a quienes comparten, respaldan y difunden su historia, su narrativa y su visión del mundo. C...

Educar en tiempos inciertos: pensar la educación del futuro desde el presente que habitamos

 

Cada Día Internacional de la Educación llega acompañado de discursos optimistas, slogans bienintencionados y promesas de futuro. Se habla de innovación, de tecnología, de transformación. Pero pocas veces nos detenemos a hacer una pausa incómoda: preguntarnos qué educación estamos construyendo realmente, para quién y bajo qué intereses.

Hoy, la educación vive una tensión constante entre el ideal y la realidad. Por un lado, se nos exige preparar a las nuevas generaciones para un mundo cambiante, digitalizado y profundamente desigual. Por otro, los sistemas educativos continúan operando con lógicas del pasado: currículos rígidos, evaluaciones estandarizadas y condiciones laborales que desgastan al docente hasta convertirlo en un simple ejecutor de programas.


El docente frente al futuro: ¿guía, técnico o resistencia?

En este escenario, el rol del docente se ha vuelto más complejo que nunca. Ya no basta con “saber enseñar”. Hoy se espera que el profesorado sea mediador tecnológico, gestor emocional, productor de contenidos digitales y, al mismo tiempo, garante de valores humanos. Todo esto, muchas veces, sin formación suficiente, sin acompañamiento institucional y con una presión constante por “actualizarse” para no quedarse atrás.

Sin embargo, el verdadero desafío no es tecnológico, sino pedagógico y ético. El docente del futuro no debería ser reemplazado por plataformas ni algoritmos, sino fortalecido como sujeto crítico, capaz de tomar decisiones conscientes sobre cómo, cuándo y para qué usar la tecnología en el aula.

La irrupción de la IA: oportunidad, riesgo y espejo

La llegada de la inteligencia artificial generativa ha intensificado este debate. Para algunos, representa una amenaza directa al pensamiento crítico y a la autoría intelectual. Para otros, una oportunidad inédita para democratizar el acceso al conocimiento y personalizar los aprendizajes.

Mi postura se construye desde la experiencia, no desde el miedo. La IA no piensa por sí sola: piensa con lo que le damos. El problema no es la herramienta, sino la falta de criterios pedagógicos, éticos y políticos para su uso. ¿Quién controla los datos que generamos? ¿Qué intereses económicos están detrás de las plataformas educativas? ¿Qué modelos de conocimiento se privilegian y cuáles se invisibilizan?

Hablar de educación del futuro sin hablar de protección de datos, soberanía digital y regulación es una omisión grave. Gobiernos y corporaciones tecnológicas disputan hoy un territorio clave: la información de millones de estudiantes y docentes. Y en medio de esa disputa, la escuela corre el riesgo de convertirse en un laboratorio sin consentimiento informado.

Inclusión educativa: el gran pendiente

Si hay un tema que no admite discursos vacíos es el de la inclusión educativa. No se trata solo de integrar estudiantes con discapacidad, sino de transformar estructuras que históricamente han excluido: por condición física, por origen social, por contexto territorial o por acceso desigual a la tecnología.

La educación del futuro no puede pensarse desde un modelo único. Debe ser flexible, accesible y profundamente humana. La innovación real no está en la plataforma más sofisticada, sino en diseñar entornos de aprendizaje donde nadie quede fuera.

Pensar la educación desde el cuerpo y la experiencia

Estudiar un doctorado en este contexto no es un acto neutro para mí. Es una decisión atravesada por mi historia personal, por mi condición física y por la convicción de que el conocimiento debe tener sentido social. La IA, lejos de reemplazar mi pensamiento, me ha permitido seguir aprendiendo, organizando ideas y participando activamente en la producción académica, en un momento de mi vida donde las condiciones no siempre son favorables.

Por eso, cuando se pregunta si la tecnología nos vuelve dependientes, yo prefiero preguntar: ¿dependientes de qué y para qué? En mi caso, ha sido una aliada para no abandonar el camino, para seguir pensando la educación desde la inclusión, la dignidad y la justicia.

Educar es tomar postura

Celebrar el Día Internacional de la Educación no debería ser un acto simbólico, sino un ejercicio de responsabilidad colectiva. Educar implica tomar postura frente al mundo que estamos ayudando a construir. Implica cuestionar, incomodar y resistir cuando la educación se reduce a mercancía o a simple capacitación para el mercado.

La educación del futuro no está en el mañana: se decide hoy, en cada aula, en cada política pública, en cada elección pedagógica. Y, sobre todo, en la capacidad de no olvidar que enseñar y aprender siguen siendo, ante todo, actos profundamente humanos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Valor de Retomar los Sueños: Un Logro Dedicado a la Perseverancia y al Apoyo Incondicional

Este 7 de diciembre de 2024 marca un día inolvidable en mi vida académica y personal. En el auditorio del Centro Regional de Educación Superior “Paulo Freire”, ubicado en Rafael Lucio, Veracruz , tuve el honor de firmar el acta de recepción de grado de la Maestría en Tecnologías Aplicadas a la Educación . Este logro llega tras 8 años de haber dejado en pausa mi proceso de titulación, un periodo en el que enfrenté retos personales y profesionales que, lejos de alejarme de mis metas, reforzaron mi convicción de retomarlas y alcanzarlas. En una emotiva ceremonia presidida por el rector de la institución, el Dr. Marcelo Ramírez  Ramírez , y acompañada por autoridades académicas y directivas, además de docentes, experimenté una mezcla de nostalgia y orgullo. Cada palabra pronunciada en el evento resonó como un recordatorio de que los sueños, aunque postergados, siempre encuentran el momento de concretarse si estamos dispuestos a darles vida nuevamente. Quiero dedicar este momento a las ...

Sigo de pie, aunque esté sentado

 Sigo de pie, aunque esté sentado. Casi cada año me tomo un momento para mirar hacia atrás y agradecer, pero también para reconocerme. Porque no ha sido un camino fácil, pero sí ha sido profundamente humano, lleno de aprendizajes, amor y una red de apoyo que me ha sostenido más veces de las que puedo contar. Algunos me conocieron antes del 2012, caminando, y al verme en silla de ruedas me preguntan: “¿Qué te pasó?” Y como lo he dicho antes, me pasó la vida… Una vida que vino con un giro inesperado en forma de mielitis transversa. Una de esas enfermedades raras que uno sólo ve en las series médicas, pero que a mí me tocó vivir a mitad del último semestre de la universidad. Ya tenía una condición de nacimiento, la parálisis cerebral, que afecta mis movimientos y mi habla. Pero lo de 2012 fue otro boleto. Me tiró con fuerza. Pensé en dejar todo. Pensé, incluso, en no seguir. Pero aquí estoy. No porque sea más fuerte que otros, sino porque decidí no rendirme. Porque entendí que aún ten...

IA, inclusión y sueños que se vuelven proyecto: mi ruta doctoral en el CRESPF

 IA, inclusión y sueños que se vuelven proyecto: mi ruta doctoral en el CRESPF Cuando decidí dar el paso hacia el doctorado en Educación y Cultura Digital Pedagógica, en el Centro Regional de Educación Superior “Paulo Freire” (CRESPF), sabía que no sería un camino sencillo. No solo se trataba de leer teorías, escribir capítulos y llenar matrices; también era, en el fondo, un acto de fe en mí mismo, en mi capacidad de aportar algo que valiera la pena al mundo educativo y comunitario que me rodea. Hoy, mi investigación doctoral lleva un nombre largo y formal: “Capacitación en el uso de la Inteligencia Artificial para mejorar las prácticas de educación inclusiva en los docentes de la Telesecundaria Lázaro Cárdenas del Río de Cardel, Veracruz”. Pero en realidad, lo que encierra es algo muy sencillo: la esperanza de que la tecnología, lejos de excluir, pueda abrir puertas y generar oportunidades para quienes más lo necesitan. Lo que hemos avanzado Hasta ahora, he podido sentar bases sól...